lunes, 5 de junio de 2017

miércoles, 22 de febrero de 2017

lunes, 20 de febrero de 2017

¿En qué gastamos nuestro dinero?

El IPC (Índice de Precios de Consumo) ha cambiado su composición y, según las nuevas ponderaciones del INE sobre los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares, el consumo medio de las familias españolas se distribuye ahora así:


Fuente Imagen: El País

Es decir, en lo que más gastan las familias es en comida (19,77% del consumo), transporte (14,67%) y vivienda (13,30), y en lo que menos gastamos es en enseñanza (1,68%), bebidas alcohólicas y tabaco (3,02%) y comunicaciones (3,60%).

Pero... ¿qué es el IPC?

Es un Número Índice que nos dice si los precios de una economía han subido o bajado y cuánto lo han hecho. En general, cuando desde los medios de comunicación o desde el Gobierno se nos habla del IPC, se están refieriendo a la tasa de variación de este respecto al año de referencia, así, un IPC del 0% significaría que los precios no han variado, un IPC del 2%, que han subido un 2% y uno del -3% que han bajado un 3%.

¿Para qué sirve el IPC?

Como indicador de la inflación, sirve a la gente normal para saber si una subida en sueldos o pensiones representa un aumento real del poder adquisitivo o, por el contrario, una disminución de este.

Por ejemplo, si las pensiones subiesen un 0,25% en 2017 y se previese un aumento del nivel de precios de un 1,2%, los pensionistas estarían perdiendo poder adquisitivo: aún cobrando un poquito más de dinero que en 2016, podrían consumir menos cosas.

En ciertos convenios se contempla una subida salarial anual ligada a la evolución del IPC precisamente para evitar esa pérdida de poder adquisitivo.

La información sobre la evolución de los precios también sirve al Gobierno para conocer el estado de la economía y diseñar políticas económicas y puede, además, ser usada por las empresas para averiguar tendencias de mercado y actuar en consecuencia.

¿Por qué se ha cambiado la composición del IPC?

Como las pautas de consumo de la población varían constantemente, los componentes del IPC han de ser actualizados cada poco tiempo. Por eso la "cesta de productos" y las ponderaciones dentro de esta cambian: se adaptan buscando ser el mejor reflejo posible de la realidad.

Además, en el nuevo IPC de base 2016 se ha incluido como novedad la clasificación europea de consumo, denominada ECOICOP (European Classification of Individual Consumption by Purpose).

En el siguiente cuadro se reflejan los cambios respecto a la anterior distribución:


Y, para un blog destinado a 4º de ESO, ya me estoy pasando un poco.

Si quieres saber más sobre el IPC, puedes ir a la wikipedia o a la página del INE.

miércoles, 15 de febrero de 2017

El Parlamento Europeo aprueba el CETA

El Gobierno nos dice a los profesores que enseñemos consumo responsable, respeto al medio ambiente, democracia y solidaridad.

Sin embargo, el partido del Gobierno ha votado hoy en el Parlamento Europeo a favor de un tratado de libre comercio que no hace más que perpetuar prácticas de consumo irresponsable, agresión al medio ambiente e insolidaridad, además de dar cobertura legal a las multinacionales para que denuncien leyes aprobadas por parlamentos democráticos cuando consideren que perjudican a sus intereses.

El mismo Gobierno nos dice a los profesores que fomentemos el pensamiento crítico, pues la crítica, lejos de destruir, ayuda a construir y a mejorar: pues aquí estamos.

¿Qué es el CETA?

Es un tratado de libre comercio entre Canadá y la Unión Europea. "Libre Comercio" significa que los gobiernos de Canadá y la UE eliminarán aranceles que interfieren en sus transacciones, es decir, es como una eliminación de fronteras para las mercancías y dinero.

¿Por qué esto fomenta el consumo irresponsable?

Nuestra economía y su crecimiento se basan en gran medida en el consumo irresponsable, esto es, consumir sin necesitarlo y sin preocuparse por las consecuencias de ese consumo. Toda liberalización en los mercados hace crecer ese consumo porque hace más fácil comprar y vender.

¿Por qué es una agresión al medio ambiente?

El consumo irresponsable de las economías primermundistas agota los recursos naturales a un ritmo devastador, tanto los renovables (que son consumidos por encima de su tasa de renovación) como los no renovables (que se van agotando sin que, muchas veces, aparezcan sustitutos). Además, la economía globalizada se aprovecha de las legislaciones medioambientales débiles (o inexistentes muchas veces) de los países pobres: las grandes empresas sitúan sus plantas de producción en estos países y contaminan a los pobres para producir para los ricos.

Cuanto más se consume irresponsablemente, más recursos se agotan y más se contamina el planeta.

¿Por qué el CETA es insolidario? 

Porque nuestra economía globalizada es insolidaria y todo lo que la haga crecer, hace crecer la brecha entre pobres y ricos.

¿Por qué el CETA es antidemocrático?

Una multinacional no debe poder denunciar leyes aprobadas por un Parlamento elegido democráticamente, aunque estas leyes vayan contra sus intereses económicos. Las leyes aprobadas en el Parlamento son expresión de la voluntad de los votantes que han elegido ese Parlamento y que una empresa que ni siquiera pertenece a ese país se oponga a ellas para ganar más dinero es más que antidemocrático: es aberrante.

¿Hay más cosas malas sobre el tratado?

Cuando abres la puerta a las multinacionales, es fácil que se destruya empleo, se pierdan derechos y se empeore el bienestar social... las pequeñas empresas no pueden competir con las grandes y caen, la riqueza se concentra en menos manos y las multinacionales acaban imponiendo sus propias normas.

¿Tiene algo bueno el CETA?

Desde el paradigma Neoliberal, todo son ventajas, pero esa visión es la que te contarán en todos los lados. Aquí hemos venido a ser críticos.

¿Otro CETA es posible?

Si se exige a las empresas una RESPONSABILIDAD SOCIAL real, sí que lo es. Nuestros políticos deberían dejar de mirar únicamente hacia cifras como el PIB y preocuparse por incluir en sus agendas factores como la protección del medio ambiente, la calidad de vida, la distribución de la renta y la solidaridad con los empobrecidos.

¿El CETA ya está en funcionamiento?

No del todo.

Aún debe ser ratificado por los gobiernos de los países de la UE, por lo que el Parlamento de España puede oponerse a su ratificación. 

¿Qué puedo hacer yo?

Está en tu mano encontrar caminos para exigir a la clase política que no hipoteque tu futuro. 


Para saber más sobre el CETA pincha AQUÍ

Más información AQUÍ

domingo, 12 de febrero de 2017

La Renta Mínima es una Inversión a largo plazo

1) ¿Qué es la Renta Mínima?

Es una paga mensual del Estado para las personas que no tienen recursos que, al contrario que otras prestaciones como la de desempleo, perduraría en el tiempo hasta que la persona que la cobra consiguiese recursos para mantenerse. 

La Renta Mínima es una propuesta que nace de la idea de la Renta Básica Universal y, en España, se ha concretado a través de una Proposición de Ley que pide una paga de 426 euros mensuales para las personas sin recursos. 

Esta Ley aún no ha sido aprobada y, aunque el pasado 2 de febrero ha superado un primer escalón en el Congreso, probablemente se acabe diluyendo entre trámites parlamentarios.


2) ¿Tiene el Estado dinero para financiar la Renta Mínima?

El Estado Español tiene un serio problema con su Deuda que alimenta el déficit presupuestario. La precariedad laboral disminuye los ingresos por IRPF. El estancamiento económico provoca que los ingresos por IS tampoco sean para tirar cohetes. El consumo, resentido por la crisis, disminuye los ingresos en concepto IVA y otros impuestos indirectos... en este contexto, parece una locura aumentar el Gasto Público para financiar la Renta Mínima.

El Estado Español está gastando más de lo que ingresa, por lo que no debería aumentar más el gasto público. Pero esto no significa que no haya dinero para financiar la Renta Mínima.


3) ¿Es necesario aumentar el Gasto Público para financiar la Renta Mínima?

En la Proposición de Ley se estima que el Estado debería destinar sobre 11.000 millones de euros a financiar la Renta Mínima. Parece una cantidad desorbitada, pero no lo es tanto si la comparamos con el total de gastos del Estado de los Presupuestos de 2016, que ascendían a más de 436.570 millones de euros. 

Si gastases 436 euros al mes en tus cosas ¿no serías capaz de repensar un poco tus gastos para ahorrar 11 euros y dárselos a tu hijo? 

Si el Estado redistribuyese su gasto, podría encontrar la manera de financiar la Renta Mínima. Sólo tienen que querer hacerlo.


4) ¿Cuál sería el efecto de la Renta Mínima en la economía?

Gente que hasta ahora no tenía recursos los tendrá. La mayor parte de ese dinero (si no todo) será empleado para consumir y un aumento del consumo genera crecimiento económico. Cuanto más se consume, más se produce. Cuanto más se produce, más se trabaja. Cuanto más se trabaja, más empleo se crea. Cuanto más empleo se cree, más se consumirá.

La Renta Mínima alimentaría una espiral beneficiosa para la sociedad.


5) ¿Se beneficiaría el Estado de esa inyección de dinero en la economía?

Absolutamente. 

Para empezar, una parte de esos 11.000 millones de euros volverían a las arcas del Estado, ya que van a ser empleados para consumir y prácticamente todo el consumo está gravado con impuestos indirectos. 

Además, si aumenta el consumo, aumentan lógicamente las ventas de las empresas, lo que aumenta sus beneficios, lo que a su vez aumenta la cantidad pagada en concepto de Impuesto de Sociedades (o de IRPF en el caso de los autónomos).

Cuando el aumento del consumo cristalizase en un aumento del empleo, el Estado vería crecer sus ingresos en concepto de IRPF y también aumentarían los ingresos de la Seguridad Social.

A largo plazo, mucha de la gente que inicialmente cobraba la Renta Mínima tendría trabajo, por lo que dejarían de cobrarla, librando de gastos al Estado y pasando a formar parte de la masa cotizante y tributante.


6) Entonces... ¿la Renta Mínima es una fórmula mágica que arreglará nuestro país?

Absolutamente... NO. 

No existen las fórmulas mágicas. 

Para empezar, conseguir los 11.000 millones de euros sin aumentar el Gasto Público implica hacer recortes en partidas ya existentes y la ingeniería contable es inocua sobre el papel, pero tiene consecuencias en la realidad. 

Además, esos 11.000 millones, como parte de un gasto ya existente, YA forman parte de la economía y generan efectos positivos en ella, como todo flujo de gasto. Habría que ver con cuidado si el efecto positivo de la Renta Mínima sería menor o mayor que el efecto positivo que tienen los gastos a recortar.

Conviene señalar también que el aumento en el consumo puede generar tensiones inflacionistas, es decir, ante un aumento de la demanda, subida de precios en lugar de incremento de la producción. La oferta se ajustaría a largo plazo, pero la subida de precios frenaría el crecimiento.

Por otro lado, también podría ocurrir que los beneficiarios de la Renta Mínima se acomodasen a cobrar un dinero "por existir" y no se esforzasen por encontrar un trabajo. 


7) Si en realidad la Renta Mínima no es tan buena ¿por qué la defiendes?

Por solidaridad con los desfavorecidos y porque creo que el Estado tiene el deber de no dejar de lado a las personas que no consiguen prosperar. 

Redistribuir la Renta para paliar diferencias sociales y mejorar el bienestar de las personas es, en teoría, una de las principales funciones de nuestro sistema impositivo, por lo que, ya que pago impuestos, quiero que se destinen en la medida de lo posible a hacer menos pobres a los pobres.